Cocina, cultura, y viceversa

Por: Antonio López Sánchez

A la usanza de los buenos seriales, comenzó la segunda temporada de un evento muy singular. La Librería Alma Mater, en la capital habanera, acogió la nueva edición del espacio mensual Cocina y Cultura Alimentaria. Organizado por la Cámara Cubana del Libro, la Federación de Asociaciones Culinarias de Cuba, además de la ya citada librería, y con el apoyo de Ediciones ICAIC para esta ocasión, el primer sábado de septiembre inauguró el comienzo de una renovada continuación de estos encuentros.

Esta vez, el convite trajo consigo tres invitados. El crítico de cine y escritor Frank Padrón, la Profesora Auxiliar de la Facultad de Turismo María Esther Abreu Rojas y el traductor e investigador Desiderio Navarro. Respectivamente, la gastronomía a través del cine, los medios de difusión y la cocina, y un repaso por algunas aristas de las nuevas circunstancias nacionales y sus relaciones con el entramado culinario, fueron las temáticas que abordaron los panelistas.

Alain L. Gutiérrez Almeida

Foto: Alain L. Gutiérrez Almeida

Padrón anunció la próxima aparición de un nuevo libro titulado El cocinero, el sommellier, el ladrón y su(s) amante(s), que ofrece la Editorial Oriente. Adelantó que se trata de un libro dedicado, más que al cine, a otras artes como la plástica, la literatura, la música y el teatro. Aunque, por supuesto, la pantalla grande también tiene su espacio.

La profesora de la Facultad de Turismo, María Esther Abreu, dedicó su ponencia al enfoque de la gastronomía en los medios audiovisuales. A través de un extenso recorrido, Abreu destacó las características, debilidades y fortalezas de varios de los espacios de las parrillas nacionales, tanto radial como televisiva.

Alain L. Gutiérrez Almeida

Foto: Alain L. Gutiérrez Almeida

Asimismo, la especialista subrayó la importancia del patrimonio que representan las recetas nacionales y la necesidad de preservarlo y divulgarlo. El tratamiento de la producción y expendio de alimentos en los espacios informativos nacionales, también fue sujeto a análisis. El conocimiento de la población sobre todos los productos alimenticios que consume, debe ser un objetivo primordial, afirmó Abreu.

El escritor Desiderio Navarro encaró una profunda y atractiva observación sobre las distintas rutas que han seguido los estudios acerca de las ramas culinarias. Sobre la base de sus propias investigaciones y vivencias, desde una visión plural y abarcadora, el estudioso enumeró las profusas conexiones que unen a la cultura, la historia, las tradiciones y costumbres de un país, con el enorme y variopinto entramado de la cocina y el alimento.
Una cuestión a tener en cuenta, a partir de las actuales circunstancias de la Isla, está en evitar que el acto del disfrute de la buena mesa, de la alta cocina, se convierta en un signo discriminatorio o de muestra de estatus y poder.

Alain L. Gutiérrez Almeida

Foto: Alain L. Gutiérrez Almeida

“Los adjetivos como exclusivo, de lujo, de élite, conllevan un pensamiento, la ideología de una clase que intenta emerger, pero ese tipo de idea puede esconder racismos, exclusiones, separaciones de una connotación negativa. La rica y positiva experiencia de una comida de alta cocina, no tiene por qué ligarse a este tipo de proyección, a este discurso”, alertó Navarro.

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